
"Los acusados perpetraron durante varios años un fraude sin precedentes por su envergadura y audacia", dijo Hynes en un comunicado.
Ambos recibieron 117.000 dólares de pensión en nombre de la fallecida, Irene Prusik.
El fraude fue descubierto cuando al detectar irregularidades jurídicas, las autoridades citaron a la septuagenaria y se encontraron con Parkin disfrazado de anciana, maquillado y las uñas pintadas.
La fianza fue fijada en un millón de dólares para cada uno de los acusados, que se enfrentan a una pena de hasta 25 años de prisión.





